Un círculo virtuoso

Personas que cometieron una infracción de tránsito o una contravención; la Oficina de Control del Ministerio Publico Fiscal de CABA; la Asociación civil INCLUIR; el Comedor El Gomero y el Colectivo Solidario; ¿pueden unirse para formar un círculo virtuoso?

La Justicia Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires aplica en algunos casos la suspensión del juicio a prueba o “probations” a personas que han cometido una infracción de tránsito o una contravención. En estos casos establece una donación en dinero, en insumos o la realización de horas de trabajo comunitario en una organización social que deben elegir de un listado de alternativas posibles. Lxs que eligen el Comedor El Gomero, se acercan a INCLUIR. Nuestra Asociación civil recibe a varias personas por mes para ayudar a gestionar estas donaciones.

El Comedor El Gomero de Barrancas de Belgrano, es un espacio auto-organizado, que no depende de ninguna estructura estatal, partidaria o religiosa, se compone de unos 30 voluntarios constantes, una veintena más que colabora ocasionalmente, y articula con muchísimas otras organizaciones de CABA y provincia de Buenos Aires para llevar adelante su tarea. Desde INCLUIR hemos participado activamente de esta actividad voluntaria desde 2008, y algunxs de nosotrxs como vecinxs, inclusive antes, ya que vivimos en el barrio. Las donaciones y horas de trabajo aportadas por las personas que cumplen una probation representan una gran ayuda para las tareas que realiza el comedor.

El comedor comenzó a funcionar desde el año 2002 a cielo abierto, primero acercando un plato de comida a los cartoneros del tren blanco que paraban en Pampa y la vía…  y luego debajo de un gran gomero en las Barrancas de Belgrano, en Juramento y Zavalía. Ya van cerca de 20 años en que todos los jueves unas 200 a 300 personas se juntan a cenar allí. Pero no solamente se come. Hay una juegoteca, apoyo escolar, se ayuda a tramitar documentos, se realizan campañas de vacunación, proyectos culturales, festejos en distintos momentos del año y hasta se han celebrado matrimonios bajo el gomero. Tristemente, también allí, en otras ocasiones se ha despedido a personas: algunos, víctimas de la violencia policial o para-policial, otros fallecidos por problemas de salud. Allí se ha velado su memoria.

Como organización social, INCLUIR promueve el cooperativismo de trabajo, la autogestión y la agricultura familiar. Ha venido desarrollando un programa de investigación sobre estos temas y tiene vínculos con muchas organizaciones de la economía social de todo el país. Una de esas cooperativas es el Colectivo Solidario, que luego de compartir nuestras oficinas varios años, abrió un nodo de consumo en un espacio que da a la calle, en lo que era un lugar de usos múltiples de nuestra organización, en Colegiales.

Pero, llegó la pandemia y todo cambió…. cambios que nadie pudo imaginar, pero a los que nos tuvimos que adaptar.

El Comedor tuvo que dejar de funcionar a cielo abierto para evitar los contagios, y varió el modo de funcionar: ahora se cocinan diariamente viandas que se distribuyen una a una a las personas en situación de calle que se encuentran dispersas por el barrio de Belgrano. También se entregan bolsones con alimentos y elementos de limpieza a los que eran concurrentes al comedor que viven en distintos barrios de CABA y localidades del conurbano.

A su vez, el nodo del Colectivo Solidario que funciona en INCLUIR, cerró mientras dure el período de aislamiento y, aprovechando su camioneta, hace entrega a domicilio de bolsones de verdura agroecológica y distintos productos de alimentación y limpieza de otras cooperativas.

Por último, el cierre de los bancos complicó la gestión de las donaciones en dinero. Pero nos reacomodamos y concretamos una carambola a tres bandas.

Con ese dinero INCLUIR compró en el Colectivo Solidario productos de la agricultura familiar y de cooperativas, que ellxs mismos entregaron en el domicilio de lxs cocinerxs voluntarios de El Gomero, que de este modo solucionaron su problema para hacer las compras y a su vez, pudieron elaborar las viandas con productos agroecológicos.

Se beneficia así a las personas en situación de calle, a las familias del conurbano y CABA vinculadas al comedor, a los productores, a las cooperativas, a los voluntarios y al mismo tiempo pudimos seguir brindando el servicio a quienes debían cumplir con lo establecido por la justicia. Un verdadero círculo virtuoso.

Carlos Durañona, fundador del Comedor El Gomero de Barrancas de Belgrano recibiendo mercadería del Colectivo Solidario pagada con donaciones por probations.
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